LA ZONA
El espacio está lleno de sucesos desvinculados, de elementos que acontecen disfrazados de formas retenedoras del tiempo. La ZONA es el lugar donde confluyen las representaciones teóricas de la experiencia a través  de la imagen fotográfica. Un lugar que nos pone en contacto con aquellos momentos que se almanacenan en nuestra memoria. El tiempo, delimitador común de la imagen fotográfica es utilizado como lazo de unión entre las escenas que se suceden.
¿Qué conforman en realidad las imágenes de esta muestra? Las fotografías fueron realizadas con unos tiempos de exposición que oscilan entre una y veinticuatro horas, en el transcurso de los cuales el obturador permaneció abierto. Durante este periodo tuvieron lugar episodios cotidianos, cada uno de los cuales, de una manera más o menos definida impregnaron el píxel o la emulsión de una historia que quedó capturada en tan sólo un fotograma. Hay tomas que fueron realizadas en lugares familiares para mi, sitios donde crecí y a los que he regresado, otras recogen imágenes de diversos momentos de mi vida: escenas de amor con distintas amantes, conversaciones que traen consigo revelaciones, discusiones y reconciliaciones, una mano mojada secándose al sol, o simplemente un atardecer sobre el rostro de alguien… De esta forma y con un único disparo de la cámara fue posibe reflejar la acción de lasn personas, mediante la suma de sus movimientos, palabras y emociones, que dan como resultado final la obra que aqui se exhibe.
El propósito de esta exploración de los formal es investigar en la parte de la imagen que está, aunque no podamos verla, pero que en este caso ha dejado su registro. Persiste su huella. Su interpretación no es tarea fácil, ya que nuestro sistema cognitivo nos permite aproximarnos a una escena mediante la lectura continuada de un determinado número de fotogramas. Surge en este punto un conflicto entre la fotografía y el vídeo y es que habría que profundizar si en este caso se ha tomado una imagen, o bien se ha grabado sobre la misma lo sucedido durante ese perido de tiempo.
Hace quince años comencé a investigar sobre la imagen y el tiempo atrapado en su interior y algunas de estas piezas pertenecen a esa época. Poco a poco el concepto ha ido fortaleciendo y a día de hoy considero que es lo suficientemente maduro como para presentar el inicio de un camino de indagaciones sobre la fotografía y su sentido, sobre el tiempo y su historia.

CIUDADANOS
Desde el orgen de la humanidad entendida como tal hasta nuestros días, el hombre ha sufrido innumerables tipos de evolución hasta el ser humano actual. Diversas razas, surgidas a raíz de los proceso evolutivos en función del lugar de desarrollo de la especie, cambios pigmentales de la piel, variaciones en los rasgos, estatura, y todos los elementos diferenciadores actuales, desde el punto de vista fisicamente evolutivo.
Las religiones, creencias, costumbres sociales, antropológicas, la propia vida en sociedades mayor o menor evolucionadas, nos conducen a unas determinadas formas específicas para reconocernos en la comunidad madre. Las propias diferencias de sexo entre hombre y mujer.
Todo ello nos ha llevado a una evolución que actualmente ante la cultura dominante está en peligro. Racismo, rechazo y en definitiva miedo a lo desconcido hacen que estemos en un momento donde a integración del individuo se ve amenazada por miedos a lo que se escape de lo dominante.
Es en la línea anteriormente indicada donde parte la idea del proyecto de CIUDADANOS, que no pretende ser de otra cosa que la creación de individuos particulares a partir de innumerables razas, sexos, religiones, culturas, convicciones,…
Me planteo la creación de los aquí llamados por mi Ciudadanos a partir de elementos de otros muchos, realizando una mezcla de rasgos físicos y corporales.
Parto de un molde básico de persona a la cual voy añandiendo partes de otras muchas: arrugas, frentes, trozos de piel, cejas, labios, bocas, ojos,… todo me es válido hasta llegar a un individuo concreto, del que pretendo parezca brillar una personalidad nueva, un caracter, una expresión casi primitiva. En definitiva con fuerza, cuya visión nos haga estremecer nuestro interior, ante el reconocimiento en él de parte de la entidad perdida en la disgregración de los tiempos hasta nuestros días.
Al ser el rostro la parte más característica del ser humano, y lo que nos permite reconocernos entre los miles de millones que habitamos el planeta, los presento como retratos. Retratos sin nombre, solo con números indicativos de Ciudadanos.
El trabajo que vengo realizando desde el año 2005 pretende crear un punto de reflexión en el momento de rechazo a los inmigrantes, a los pobres, a las religiones, a los sexos…
Ellos son parte de nosotros, y nosotros parte de ellos.

Tarek Ode

 

 

 

 

 

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